Domingo Dianderas: La historia de ‘La Cábala’, el ‘9’ viral que busca llegar al fútbol profesional
De fallar un penal a convertir y silenciar críticas. Nicolás Ríos, figura de Domingo Dianderas, vive su revancha mientras el equipo de Chincha ilusiona con dar el salto en la Copa Perú.
Hay historias que no se cuentan solo con goles. Se sienten. Se viven. Y la de Nicolás Ríos, el popular ‘La Cábala’ de Domingo Dianderas, va por ahí.
El delantero con la camiseta 99 no es solo una cara conocida en redes. Es, para muchos, el símbolo de un equipo que mezcla barrio, ilusión y ese toque de locura que tanto nos gusta en el fútbol peruano.
Todo empezó en Chincha, donde Ríos dio sus primeros pasos con la pelota en los pies en Alianza San Juan, una filial de Alianza Lima. Como pasa con muchos, hubo un momento en el que el fútbol quedó en pausa. En 2019 decidió alejarse. Parecía el final… pero en realidad era un descanso antes de volver con más fuerza.
Tiempo después se sumó al proyecto de Domingo Dianderas, primero desde la parte dirigencial, con la idea clara: llevar al club lo más alto posible. Pero el destino tenía otro plan.
En 2024 tomó una decisión que cambió todo: volver a jugar.
Y vaya que cambió la historia. El equipo terminó campeón y consiguió el ascenso. En medio de esa campaña apareció la famosa foto que se hizo viral tras el comentario de Jorge Luna —“mi ‘9’ es un gordo”— que, lejos de incomodarlo, terminó empujando aún más su popularidad.
Pero no todo es aplauso. La semana pasada, Ríos falló un penal. Y claro, en estos tiempos, el error pesa el doble cuando hay cámaras y redes mirando.
¿Se cayó? Sí. ¿Se quedó ahí? Para nada.
Días después tuvo otra oportunidad desde los doce pasos… y esta vez no perdonó. Gol y desahogo.
“Muchos de mis seguidores son niños, y el mensaje es claro: si te caes, tienes que levantarte e intentarlo otra vez”, contó. Y ahí está la clave. No es solo fútbol, es lo que transmite.
Ahora, con el ruido mediático encima —porque claro, no es cualquier equipo, hablamos de un proyecto ligado a Jorge Luna— la exigencia también ha subido. Pero él lo tiene claro: sabe dónde está parado.
“Soy consciente de mi físico y de mi edad, pero siempre voy a dar todo”, dice sin vueltas.
Mientras tanto, en la cancha, el equipo mete miedo. El 11-0 en la Liga Distrital de Chincha no pasa desapercibido. ¿Es una señal real de lo que pueden lograr o todavía falta una prueba de fuego? Esa duda queda flotando.
Ríos, por su parte, prefiere ir paso a paso. Confía en el trabajo del grupo, en la seriedad del proyecto y en que lo mejor todavía está por venir.
Y sí, ya le dicen ‘La Cábala’. ¿Presión? Para él, más bien combustible.
“Escuchar a la gente gritar mi nombre me motiva”, confiesa.
Domingo Dianderas vive un buen momento. Hay unión, hay compromiso y, sobre todo, hay hambre. Porque no se conforman con lo que ya lograron.
El objetivo es claro, aunque nadie se engaña: en Copa Perú cualquier cosa puede pasar.
“El fútbol no tiene lógica, y menos acá. Es difícil, pero no imposible llegar al profesionalismo”, suelta Ríos.
Y tú, ¿te subirías a este barco? Porque lo de Dianderas ya no es solo una historia viral… empieza a sentirse como algo serio.
Alianza Lima y San Martín chocan por el título de la Liga Peruana de Vóley en una final que promete intensidad total. Con estilos distintos y mucho en juego, la serie se perfila como una de las más peleadas de los últimos años.
De fallar un penal a convertir y silenciar críticas. Nicolás Ríos, figura de Domingo Dianderas, vive su revancha mientras el equipo de Chincha ilusiona con dar el salto en la Copa Perú.