Juan Pablo Varillas no bajó los brazos y protagonizó una remontada de esas que se disfrutan hasta el último punto. El tenista peruano derrotó 2-1 a Murkel Dellien por los octavos de final del Challenger de Buenos Aires y aseguró su clasificación a los cuartos de final del torneo argentino.
El partido arrancó cuesta arriba para Varillas. Dellien salió con mayor precisión y aprovechó sus oportunidades para quedarse con el primer set por 6-4, colocando al peruano contra las cuerdas.
Varillas reaccionó cuando todo parecía complicado
El segundo set parecía tomar el mismo rumbo. El boliviano llegó a ponerse 4-1 arriba y con dos quiebres de servicio, una situación que dejaba a Varillas al borde de la eliminación.
Pero el peruano encontró una reacción espectacular.
Varillas cambió el ritmo del partido, empezó a jugar con mayor solidez y encadenó seis de los siguientes siete games. La remontada tomó fuerza y, en uno de los momentos más tensos del encuentro, logró salvar un match point.
Con mucha personalidad, el peruano terminó ganando el segundo parcial por 7-5 y llevó el partido al tercer set.
Un tercer set para cerrar la remontada
Con el marcador igualado, Varillas salió decidido a completar la remontada. Dellien volvió a exigirlo y el encuentro mantuvo la tensión hasta los últimos games.
El peruano supo resistir en los momentos importantes y encontró la diferencia necesaria para cerrar el tercer set por 6-4.
Así, después de más de un susto y cuando parecía tener todo en contra, Varillas terminó celebrando una importante victoria por 4-6, 7-5 y 6-4.
Juan Pablo Varillas sigue en carrera
Con este triunfo, Juan Pablo Varillas se metió entre los ocho mejores del Challenger de Buenos Aires y continúa con vida en el torneo.
La remontada ante Murkel Dellien también deja una señal importante: el peruano supo mantenerse firme cuando estuvo 1-4 abajo en el segundo set, salvó un punto de partido y encontró la manera de darle vuelta a un encuentro que parecía escapársele de las manos.
Ahora, Varillas apunta a los cuartos de final con la confianza que entrega una victoria conseguida a puro carácter.