La locura por Ignacio Buse recién empieza. El joven peruano de 22 años viene de regalarle al país una semana inolvidable tras coronarse campeón del Bitpanda Hamburg Open, convirtiéndose en el primer peruano en ganar un ATP 500. Pero el circuito no da respiro y ahora el siguiente desafío ya está sobre la mesa: Roland Garros.
Con el trofeo todavía fresco y la emoción a flor de piel, el peruano aterriza en París para disputar el segundo Grand Slam de la temporada, torneo que se jugará desde este 24 de mayo hasta el 7 de junio sobre la tradicional arcilla francesa.
Ignacio Buse llega encendido a Roland Garros
El presente de ‘Nacho’ ilusiona a todo el Perú. Y no es para menos. En Hamburgo firmó una campaña espectacular derrotando a rivales de peso como Flavio Cobolli, Jakub Menšík, Ugo Humbert, Aleksandar Kovacevic y Tommy Paul, demostrando personalidad, temple y un tenis agresivo que sorprendió al circuito.
Además, la arcilla parece ser el escenario perfecto para el limeño. De acuerdo a las estadísticas ATP, 16 de sus 17 victorias en el circuito profesional han sido sobre polvo de ladrillo, una superficie donde viene mostrando su mejor versión desde inicios de temporada.
Antes del título en Alemania, Buse ya había dado señales importantes alcanzando semifinales en Río de Janeiro y consiguiendo triunfos importantes en los Masters 1000 de Madrid y Roma.
Un ranking histórico y el respeto del circuito
La consagración en Hamburgo no solo le dejó prestigio. También le permitió dar un salto gigante en el ranking ATP, ubicándose cerca del puesto 36 del mundo, el mejor registro de su carrera.
Ese ascenso lo convierte además en cabeza de serie en Roland Garros, una condición inédita para él y que le permitirá evitar a varios de los mejores jugadores del planeta en las primeras rondas.
El impacto de su título fue tan grande que incluso figuras como Novak Djokovic reaccionaron para felicitarlo públicamente. El circuito ya no ve a Ignacio Buse como una promesa: ahora lo consideran una amenaza real sobre arcilla.
El calendario no se detiene: se viene la gira de hierba
Si el peruano logra avanzar varias rondas en Roland Garros, inmediatamente tendrá que cambiar el chip para afrontar uno de los retos más complicados del tenis: la temporada sobre césped.
En junio aparecen torneos importantes como Stuttgart y ‘s-Hertogenbosch, mientras que después llegarán dos ATP 500 de enorme nivel: Halle y Queen’s, competencias donde suelen participar las máximas estrellas del circuito.
Y como gran objetivo en el horizonte aparece Wimbledon, el tercer Grand Slam del año, programado del 29 de junio al 12 de julio.
Una semana que cambió la historia del tenis peruano
Lo de Ignacio Buse ya quedó grabado en la historia grande del deporte peruano. Además de levantar su primer ATP 500, el nacional embolsó cerca de 484 mil dólares, el premio económico más importante de su carrera.
Pero más allá del dinero o el ranking, lo que genera ilusión es la madurez con la que afrontó una semana de máxima presión. Nunca perdió la calma, compitió de igual a igual contra jugadores top y dejó claro que está preparado para pelear en la élite.
Ahora el sueño continúa en Roland Garros. Y mientras el mundo del tenis empieza a hablar de él, en el Perú los hinchas ya se acostumbran a madrugar para ver cómo Ignacio Buse sigue escribiendo una historia que recién comienza.