La preocupación se instaló en La Florida. Sporting Cristal volvió a tropezar, esta vez en Cusco, donde dejó escapar una ventaja y terminó cayendo por 3-2 frente a Cienciano en la última jornada del Torneo Apertura 2026. Más allá del resultado, lo que encendió las alarmas fue la posición final de los rimenses: terminaron en el puesto 12 de la tabla y apenas tres puntos por encima de la zona de descenso.
Tras el duro golpe, el entrenador brasileño Zé Ricardo dio la cara y realizó una autocrítica sincera sobre el delicado presente del conjunto celeste. Además, dejó claro que se vienen decisiones importantes de cara al Torneo Clausura.
La expulsión que cambió todo en Cusco
Para el estratega brasileño, el punto de quiebre del encuentro fue la tarjeta roja que recibió Gustavo Cazonatti en el inicio del segundo tiempo. Hasta ese momento, consideró que Sporting Cristal estaba realizando una presentación correcta y controlaba varios pasajes del compromiso.
“Estábamos haciendo un buen partido hasta el momento de la expulsión. Con un jugador menos aquí es muy difícil soportar. Seguramente si jugábamos en igualdad de condiciones el desenlace habría sido distinto”, sostuvo en conferencia de prensa.
A pesar de la derrota, Zé Ricardo destacó la entrega de sus dirigidos, especialmente por las exigentes condiciones de jugar en la altura cusqueña.
“No es sencillo competir a más de 3.300 metros de altitud. Los muchachos hicieron un esfuerzo enorme, pero la presión de Cienciano terminó pasando factura”, comentó.
Las lesiones también golpean a Cristal
El técnico también explicó que el equipo ha tenido que afrontar una complicada situación debido a las constantes bajas por lesiones y sanciones.
Entre los futbolistas ausentes mencionó a Gabriel Santana, Juan, Miguel Araujo y Felipe Vizeu, jugadores que considera fundamentales dentro de su esquema. Incluso reveló que algunos elementos del banco de suplentes no se encontraban al cien por ciento físicamente.
“Esa no es la realidad que queremos para Sporting Cristal. Esta pausa será importante para recuperar jugadores y trabajar mejor”, afirmó.
Autocrítica total: “No hemos solucionado los problemas”
Uno de los momentos más llamativos de la conferencia llegó cuando Zé Ricardo reconoció que todavía no ha logrado corregir una de las mayores debilidades del equipo: la fragilidad defensiva.
Los celestes volvieron a sufrir en el fondo y recibieron tres goles en Cusco, una situación que se ha repetido durante gran parte de la temporada.
“Cuando llegué a Sporting Cristal no hemos conseguido solucionar esos problemas. El calendario ha sido muy exigente y no hemos tenido el tiempo suficiente para trabajar algunos aspectos, pero debemos mejorar”, reconoció.
Las declaraciones reflejan la preocupación interna por el rendimiento mostrado durante el Apertura, donde el equipo estuvo muy lejos de la pelea por el título y acumuló resultados decepcionantes para una institución acostumbrada a luchar en los primeros lugares.
Se vienen cambios para el Clausura
El entrenador fue claro al señalar que ni él, ni los jugadores, ni los dirigentes, y mucho menos los hinchas, están conformes con la actualidad del club.
Por ello, anunció que durante el receso se realizará una evaluación profunda junto a la directiva para definir el rumbo que tomará Sporting Cristal en la segunda parte del año.
“Necesitamos remontar esta situación. Vamos a conversar internamente y tomar decisiones importantes para el futuro”, indicó.
Finalmente, dejó una frase que resume el sentir del club tras un Apertura para el olvido.
“Todos somos responsables por la situación actual de Sporting Cristal y seguramente va a cambiar para el próximo semestre porque es necesario cambiar”.
Un Clausura que será decisivo
La pausa llega en un momento clave para Sporting Cristal. El equipo deberá recuperar futbolistas, reforzar posiciones y corregir errores defensivos que le han costado puntos valiosos durante toda la temporada.
La exigencia de la hinchada es máxima y el margen de error se ha reducido considerablemente. En La Florida saben que el Torneo Clausura será determinante para recuperar protagonismo y evitar que una campaña irregular termine convirtiéndose en una crisis aún más profunda.
El mensaje de Zé Ricardo fue directo. La autocrítica ya está hecha. Ahora toca demostrar en la cancha que los cambios prometidos realmente llegarán.