En líos por estafa: Paolo Guerrero figura en lista de licencias falsas para ser DT
El delantero peruano aparece mencionado en una investigación que expone un presunto esquema de licencias fraudulentas para entrenadores.
El delantero peruano aparece mencionado en una investigación que expone un presunto esquema de licencias fraudulentas para entrenadores.
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Paolo Guerrero vuelve a estar en el centro de una noticia que nada tiene que ver con sus goles. El delantero peruano fue mencionado en una investigación periodística que destapa un supuesto sistema irregular para obtener licencias y diplomas de director técnico en Argentina, mediante un trámite exprés que habría permitido conseguir certificaciones en apenas unos días.
El caso fue revelado por el medio brasileño UOL y tiene como figura principal a Alejandro Mancuso, exfutbolista argentino y antiguo asistente técnico de Diego Armando Maradona. Según la investigación, Mancuso habría ofrecido a reconocidos jugadores sudamericanos una vía rápida para conseguir las licencias de entrenador avaladas por la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA).
El nombre de Paolo Guerrero figura entre seis reconocidos futbolistas cuyas certificaciones quedaron bajo la lupa de una investigación policial realizada en Argentina durante 2025.
La lista también incluye a figuras de enorme recorrido internacional como Diego Lugano, Felipe Melo, Dejan Petkovic, Roberto Assis y Roberto Carlos.
De acuerdo con los documentos y audios difundidos en la investigación, Mancuso habría presentado una alternativa muy distinta a la formación convencional. El camino regular para obtener las licencias C, B, A y PRO demanda cerca de tres años de estudios, mientras que el supuesto servicio ofrecido por el exjugador permitía completar todo el proceso en cuestión de días.
El costo del paquete habría rondado los 20.000 dólares.
Uno de los elementos que más llama la atención dentro de la investigación son los audios atribuidos a Mancuso.
En una de las grabaciones, el exasistente de Maradona explica que el proceso tradicional puede extenderse durante casi tres años. En cambio, la modalidad que ofrecía permitiría obtener las cuatro licencias, el carnet y el título en un periodo de entre una semana y diez días.
La justificación planteada en esas conversaciones era que los futbolistas con una extensa carrera profesional ya contaban con suficiente experiencia dentro del deporte y, por ello, no tendría sentido exigirles completar todo el programa académico.
Precisamente, este argumento forma parte de las evidencias utilizadas para exponer la existencia de un supuesto mercado paralelo de certificaciones para exjugadores que buscaban convertirse rápidamente en entrenadores.
Aquí aparece uno de los puntos más importantes del caso. La investigación no afirma que Paolo Guerrero conociera la presunta ilegalidad o invalidez de la documentación.
El informe de UOL señala que no existe una conclusión que permita determinar que el delantero peruano estuviera al tanto de que las gestiones realizadas podían ser irregulares.
El medio brasileño también intentó comunicarse con Guerrero y su entorno para obtener una respuesta sobre lo ocurrido, aunque no logró establecer contacto.
Por eso, hasta el momento, el nombre del atacante aparece relacionado con la investigación, pero esto no significa que se haya demostrado que haya participado conscientemente en algún esquema fraudulento.
La investigación apunta a que el paquete completo ofrecido por Alejandro Mancuso tenía un precio aproximado de 20.000 dólares.
Por ese monto, según la denuncia periodística, se habría gestionado la obtención de las licencias C, B, A y PRO, además del carnet y el diploma correspondiente.
El atractivo de esta modalidad estaba precisamente en el tiempo: un proceso académico que normalmente podía tomar cerca de tres años se reducía a un trámite de aproximadamente una semana o diez días.
Sin embargo, no se ha establecido públicamente que Paolo Guerrero haya pagado exactamente esa cantidad, por lo que no corresponde afirmar que el delantero desembolsó los 20.000 dólares sin una prueba que lo confirme.
La investigación coloca nuevamente bajo los reflectores a reconocidos nombres del fútbol de Sudamérica y abre interrogantes sobre los mecanismos utilizados para acreditar a exfutbolistas como futuros entrenadores.
Para Paolo Guerrero, la situación llega en un momento en el que continúa vinculado al fútbol profesional y a Alianza Lima. Por ahora, lo que existe es una investigación periodística que menciona su nombre dentro de un supuesto sistema irregular.
El punto clave será determinar qué ocurrió realmente con la documentación y, sobre todo, si los futbolistas involucrados conocían el origen y las condiciones de las certificaciones que recibieron.
Mientras las averiguaciones continúan, no existe una conclusión que determine que Paolo Guerrero haya participado conscientemente de una estafa. Esa diferencia resulta fundamental para entender un caso que recién comienza a generar repercusión en el fútbol peruano y sudamericano.