Selección peruana confirmó sus amistosos de noviembre: enfrentará a selecciones en Lima y Cusco
Mano Menezes tendrá una nueva oportunidad para ajustar su equipo y recuperar la confianza de los hinchas.
Mano Menezes tendrá una nueva oportunidad para ajustar su equipo y recuperar la confianza de los hinchas.
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La selección peruana ya tiene nuevos desafíos en el calendario. Tras una gira por Norteamérica que dejó más dudas que certezas, la Bicolor se alista para volver a jugar en casa y afrontar dos amistosos internacionales ante Bolivia y Honduras en noviembre. Los encuentros servirán para que el equipo de Mano Menezes siga buscando una identidad de juego y mejores resultados de cara al proceso rumbo al Mundial 2030.
De acuerdo con la información difundida por el periodista César Vivar en el programa ‘Doble Punta’, la Federación Peruana de Fútbol (FPF) llegó a un acuerdo para que la selección nacional enfrente a ambos rivales durante la próxima fecha FIFA.
El primer compromiso será ante Bolivia, el viernes 13 de noviembre. El encuentro tiene como sede prevista el Estadio Monumental de Ate, en Lima, aunque el escenario todavía debe recibir la confirmación oficial. La elección estaría relacionada con la capacidad del recinto para albergar a una importante cantidad de aficionados.
Cuatro días después, el martes 17 de noviembre, la Bicolor se medirá con Honduras en Cusco, en el Estadio Inca Garcilaso de la Vega. Este partido permitirá evaluar el rendimiento del equipo en una ciudad de altura, una condición que la selección peruana busca aprovechar en su preparación.
Los amistosos llegan en un momento en el que la selección peruana necesita mostrar señales de crecimiento. Los últimos resultados no fueron los esperados y el equipo todavía tiene aspectos por corregir, tanto en su funcionamiento colectivo como en la capacidad para convertir sus ocasiones en goles.
Para Mano Menezes, los duelos ante Bolivia y Honduras representan una nueva oportunidad para probar variantes, evaluar jugadores y encontrar una idea futbolística que le permita competir con mayor solidez.
El encuentro en Lima podría servir para recuperar la conexión con los hinchas, mientras que la visita a Cusco pondrá a prueba la respuesta del equipo en condiciones de altura. Aunque se trata de partidos de preparación, ambos compromisos serán importantes para medir los avances del proceso.
La mirada está puesta en el Mundial 2030, pero el camino todavía exige trabajo, resultados y una selección que vuelva a ilusionar a sus seguidores.
La selección peruana tendrá dos nuevas pruebas antes de cerrar el año. Ahora, el reto de Mano Menezes será aprovechar estos encuentros para fortalecer al equipo y ofrecer mejores sensaciones a una afición que espera volver a ver a la Bicolor compitiendo al máximo nivel.