La Copa Mundial 2026 sigue regalando historias inolvidables y una de las más emocionantes tiene como protagonista a Erling Haaland. El delantero noruego fue la gran figura en la sorpresiva victoria por 2-1 sobre Brasil en los octavos de final, un resultado que dejó al gigante sudamericano fuera del torneo y metió a Noruega entre los ocho mejores del mundo por primera vez en su historia.
Lejos de mostrarse arrogante tras una actuación estelar, el atacante del Manchester City sorprendió con un discurso cargado de humildad. Minutos después del encuentro disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, reconoció que todavía le cuesta asimilar la magnitud de lo conseguido.
Haaland: “Tengo que pellizcarme el brazo”
El goleador, autor de los dos tantos que sellaron la histórica clasificación noruega, confesó que sigue incrédulo por lo ocurrido.
“A veces tengo que pellizcarme el brazo para creer que todo esto es real porque es algo muy grande”, expresó visiblemente emocionado tras el pitazo final.
Haaland explicó que pocas veces se queda sin palabras, pero esta vez la emoción fue más fuerte que cualquier declaración.
“No suelo quedarme sin palabras, pero ahora mismo me cuesta describir lo que siento. Nunca imaginé llegar a este nivel de logros. Ganarle a Brasil de esta manera es algo increíble y todavía parece irreal”, comentó.
Un Mundial soñado para el goleador noruego
Además de convertirse en el héroe de la clasificación, Haaland alcanzó una cifra espectacular en la Copa del Mundo. Con su doblete llegó a siete goles en el torneo, registro que lo coloca como uno de los máximos artilleros del Mundial 2026 junto al argentino Lionel Messi y el francés Kylian Mbappé.
El delantero aseguró que vestir la camiseta de Noruega y alcanzar esa marca tiene un significado especial.
“Marcar siete goles con Noruega en un Mundial es algo muy especial. Todavía no encuentro las palabras para explicar lo que estoy viviendo. Todo parece un sueño”, señaló.
Noruega vive el mejor momento de su historia
El atacante también aprovechó para destacar el crecimiento del equipo dirigido por Ståle Solbakken, convencido de que el fútbol noruego ha dado un salto de calidad en los últimos años.
Según explicó, la selección fue construyendo confianza con el paso del tiempo y hoy compite de igual a igual frente a las grandes potencias del planeta.
“Somos un equipo fantástico. Hemos cambiado como país futbolístico y ahora demostramos que podemos competir contra cualquiera. Lo que hemos conseguido es increíble”, afirmó.
Una clasificación histórica después de 28 años
El éxito de Noruega tiene un valor aún mayor si se considera el largo tiempo que pasó lejos de los escenarios más importantes. La selección escandinava volvió a disputar un Mundial después de 28 años de ausencia y ahora ya forma parte de los cuartos de final, firmando la mejor campaña de toda su historia.
El dato resulta aún más llamativo si se toma en cuenta que Erling Haaland ni siquiera había nacido cuando Noruega disputó su último Mundial antes de esta edición.
Con un goleador en estado de gracia, una generación que no le teme a las potencias y una confianza que crece partido tras partido, los “Vikingos Rojos” se han convertido en una de las grandes revelaciones del Mundial 2026. Después de eliminar a Brasil, el mensaje es claro: Noruega ya no quiere ser la sorpresa del torneo, ahora sueña con conquistar el mundo.